Los desalineados en la foto de la Minería a Gran Escala

No se había terminado de secar la firma que los presidentes de las trece compañías mineras estamparon en el “Acuerdo de Autoregulación”, cuando se hacen públicos el informe de auditoría sobre Renta Minera y Renta de Hidrocarburos de la Contraloría General de la República (CGR) y la investigación hecha por la revista Dinero (Marzo 2012, edición 392), a la empresa AngloGold Ashanti Colombia (AGA).


El Acuerdo de Autoregulación señala en el punto cinco que “Las empresas firmantes reiteran el compromiso de actuar de forma ética y transparente en el desarrollo de sus operaciones y en las relaciones con el Estado, las empresas y la comunidad”. El documento fue suscrito por las compañías que hacen parte del gremio de la Minería a Gran Escala, entre ellas, Cerrrejón, Drummond, Prodeco y AGA, y se pone a prueba ahora que los empresarios deberían salir a responder por los hallazgos de las investigaciones realizadas.

Señala el informe de la CGR que en la conformación accionaria de AGA aparecen cinco socios, de los cuales tres son colombianos sin participación alguna en la empresa; que posee 341 títulos mineros activos y más de 7.133 hectáreas tituladas (sic), buena parte de las cuales en reservas forestales y zonas de páramos, sin que a 2011 hubiesen sido devueltas como anunció su presidente, Rafael Herz; Ingeominas reporta el pagó de canon superficiario de solo 267 títulos (corroborando lo que Guillermo Rudas y Julio Fierro han denunciado sobre el incumplimiento de esta obligación).

Ingeominas reportó una disminución año a año del recaudo de canon superficiario pagado por AGA, de $7´609 millones de 2009 a $3.848 millones de pesos en el 2010; que sus deudas no aparecen en los balances financieros de la compañía; y que reportó millonarias pérdidas en sus balances financieros, por lo cual, a la luz del Código del Comercio, estaría en causal de disolución.

Finalmente, la CGR aporta a los ya conocidos casos de puerta giratoria con la AGA, --el ex director de Ingeominas Julián Villaruel Toro y a su mano derecha, Liliana Alvarado Flórez-- la contratación de otro ex director Mario Ballesteros, cuya lamentable gestión fue calificada de corrupta por el mismo ex ministro de minas Carlos Rodado Noriega. Su contratación puede ser legal ¿pero es ética?

La revista Dinero, por su parte, señala que AGA si ha devuelto a Ingeominas buena parte de sus áreas tituladas y que a la fecha cuenta con 271 títulos minero y con unas 800.000 hectáreas en todo el país. Quizá la diferencia con Ingeominas tiene que ver con el periodo analizado, pero es necesario profundizar en este tema para poner fin a la discrepancia de cifras, que deberán coincidir en el registro minero. 

Señala la destacada publicación que AGA se ha especializado en fragmentar sus títulos para minimizar el pago del canon superficiario a Ingeominas (hoy Servicio Nacional de Geología). Y aunque en la misma revista Herz señala que se trata de una práctica legal y no prohibida por la Ley, nuevamente caemos en el campo de lo ético: ¿Es ético fragmentar los títulos mineros para pagarle menos al Estado? 

Lo cierto es que loteando los títulos pagan menos canon, pero además las cifras sobre el pago de esta contraprestación no coinciden. Señala Dinero que mientras AGA dice que ha pagado por este concepto más de $60.000 millones de pesos, en Ingeominas sólo aparece reportado $25.000 millones. Quizá Ingeominas reportó solo lo que le ingresa a esta entidad y no lo que también AGA le pagó a las Secretarias delegadas o ¿por qué esa diferencia tan grande? Vale la pena una aclaración pública con la debida transparencia.

Dice el señor Herz que manejar títulos mineros pequeños, de menos de 2,000 hectáreas, facilita la gestión de riesgos y de geología; este es un argumento controvertible que para los geólogos de verdad no tiene ningún fundamento, a menos que AGA este dedicado ahora a la pequeña minería.

Aparece AGA también como una empresa con muchas compañías satélites, esquivando las normas que lo obligan a constituirse en un grupo económico pues, como dice el mismo Herz, todas tienen la misma mamá. Hay que leer a Horacio Ayala y a Guillermo Perry para conocer un poco más sobre los “beneficios tributarios” de las operaciones entre vinculados económicos y el detrimento de esa práctica sobre el fisco nacional.

Por último, Dinero se pregunta sí una compañía que ha venido reportando perdidas en los últimos años y hoy acumula un saldo en rojo que supera el medio billón de pesos, puede adelantar actividades productivas sin haber caído en causal de disolución. Obviamente no pagan un peso en impuesto de renta y así cualquiera hace minería en el país. 

Molesta que además de las inconsistencias señaladas por un órgano oficial de control, una prestigiosa revista y muchos especialistas en el tema, el señor Herz nos diga ahora que el proyecto de Colosa podría no llevarse a cabo si el Congreso aprueba un alza en las regalías. Eso no va a pasar nunca, pues hasta el día en que esta compañía pueda empezar a producir oro en La Colosa, seguirá especulando en las bolsas de valores mediante la periódica revisión al alza de las reservas potenciales. 

Que mal comienzo del Acuerdo de Autoregulación y por ahora seguirá siendo sólo un conjunto de buenas intenciones con algunos desalineados que sólo querían salir en la foto. Primero hay que arreglar la casa, saber donde están parados (línea base) y después comprometerse con auto regulaciones verificadas por terceros. El resto es más de lo mismo.

Álvaro Pardo / Director Colombia Punto Medio
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